Gladys Florimonte tiene una extensa trayectoria en teatro y televisión pero ella siempre tuvo en claro que sus amigos, salvo contadas excepciones, no están dentro del mundo del espectáculo. Tras una gran temporada en Carlos Paz junto a Sergio Gonal con el espectáculo Florigonal, la artista está de gira por el país con su show unipersonal.
En medio de su agenda, cortó para charlar con Pronto y habló como nunca de sus amigos y de su pésima experiencia con el ex futbolista de la Selección Nacional Javier Mascherano. "Amigos reales son muy pocos los que tengo. Mis amigos reales no son del medio", arrancó Gladys en charla con el periodista Nico Peralta.
Y continuó: "Mi amigo del alma se llama Leandro Rossi, a quien apodamos El Pichi y lo amo. Después están Christian, Luci, el Zurdo Letona y también tengo a mis amigos que son médicos: Andrés y Nico. Ellos son mis amigos de verdad, los que siempre están. También Emilia Rodríguez y Ale Benevento. Respecto a la gente del medio o los famosos, son todos compañeros. Los quiero a todos por igual. Pero amigos de verdad son los que te nombré".
-El que no es amigo tuyo es Javier Mascherano. ¿Qué te pasó?
-Es un forro. Eso que conté fue en mayo del año pasado. Había ido a Miami con todo mi grupo de amigos, los que te estoy nombrando, y Mascherano estaba al lado nuestro en un restaurante. Las chicas del grupo quisieron ir a saludarlo y les contesté: “Chicas, no vayan. No les va a dar bola porque el tipo está ahí hablando con otra gente. Ya le veo la cara de orto; no vayan”.
-¿Él no te reconoció a vos?
-No, no me reconoció. Resulta que las chicas fueron igual y él les dijo con mala onda que no a la foto. “Estoy comiendo, estoy hablando, después”, les dijo. Pero no había nadie en el lugar. “Ya nos vamos, solo queríamos una foto”, le dijeron las chicas. Yo ni me acerqué. El tipo no les dio bola. Se sacó la foto de compromiso y nada. Les dije: “¿Vieron? No tienen que ser así, no se tendrían que haber acercado”.
-¿Vos nunca fuiste a cholula?
-Nunca, jamás. En realidad, una sola vez en la vida le pedí una foto a alguien. Fue a Christine Lagarde, la Presidenta del Banco Central Europeo. ¡Me volví loca ese día que la vi! Estaba ahí en Puerto Madero y nadie se acercaba a ella, nadie tenía acceso. La única que fue fui yo. Si vos googleás, están mis fotos con ella por todos lados. No entendía nada, porque yo le hablaba en inglés y ella me hablaba en francés. Estaba toda rodeada de custodios y eso fue en 2018.
-¿Pudiste acercarte sin problema?
-No, ¡no fue tan fácil! Cuando la quise ir a saludar, un custodio me frenó. “Stop, no, no, no”, me dijo. Entonces, me fui. Y al día siguiente, cuando me voy a tomar algo, pregunté si ya se había ido Christine. “Creo que está ella arriba”, me dijo alguien del lugar. Le pedí al gerente que intercediera y así logré sacarme una foto, ahí en Puerto Madero. Le hablé y ella lo conocía al gordo, a Lanata. Lo nombré y hablamos de él.