A los 27 años, Ian Lucas ha recorrido un camino meteórico que lo llevó de grabar videos en su barrio a protagonizar una serie en Italia y triunfar en México junto a Fede Vigevani. Sin embargo, detrás de la sonrisa que lo caracteriza, el influencer ha tenido que enfrentar desafíos personales y mediáticos que lo obligaron a madurar "a los cachetazos".
En un capítulo especial de Secretos Verdaderos, el programa de América conducido por Luis Ventura, se revelaron detalles de la vida de Ian Lucas, el cantante y youtuber que se ganó el corazón de la gente.
El capítulo Evangelina Anderson: "¿Juego o realidad?"
Uno de los temas más comentados de su paso por la televisión fue su vínculo con Evangelina Anderson. Al ser consultado sobre esta historia, Ian es tajante: "Fue un aprendizaje para los dos". A diferencia de lo que muchos señalaban como una movida de prensa, el joven asegura que para él no fue un show. "De mi parte nunca fue un juego, es todo real", afirma, aunque reconoce que la presión externa afectó el vínculo: "Fue bueno para el adentro, muy malo para el afuera".
Hoy, con la distancia del tiempo, admite cierto arrepentimiento por haber participado del "shippeo" mediático: "Hoy me arrepiento de todo", confiesa, explicando que le dolió que se desmereciera lo que sentía o que se lo dejara "como un boludo" en cámara. Actualmente mantienen una relación de respeto y volvieron a hablar para saludarse por sus cumpleaños.
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Fama, salud mental y el precio del éxito
El éxito masivo, especialmente tras agotar ocho Movistar Arena en tiempo récord, trajo consigo una cara oscura: ataques de pánico y ansiedad. "Me empecé a ahogar... no podía respirar. Sentía que me iba a pasar algo", relata sobre aquellas noches donde el aire le faltaba. Este proceso lo llevó a buscar ayuda profesional: "Tuve que ir al psicólogo, me medicaron, me ayudaron".
A pesar de haber caído en depresión y necesitar ansiolíticos para dormir, Ian decidió en aquel entonces no hacerlo público para no transmitir tristeza a sus seguidores. "Mi vida no es un show... lo que ven de mí es lo que soy", sostiene sobre su autenticidad en redes.
La familia: el motor y el sacrificio
Para Ian, su familia es su "lugar en el mundo". Su madre, Eliana, quien dejó sus estudios de psicología para criarlo, es su pilar. Su compromiso con ellos quedó demostrado cuando, tras un violento robo que sufrieron sus abuelos en Buenos Aires, Ian decidió usar todos sus ahorros —destinados originalmente a comprarse un auto— para mudarlos a un lugar seguro. "Para mí fue un relogro... los vi felices a ellos", recuerda con emoción.
Además, su rol como hermano mayor ha sido fundamental; cocina para su hermano desde que este tenía 5 años, asumiendo responsabilidades desde los 13 años debido a la separación de sus padres.
El futuro: De MasterChef a conducir con Marley
Con ocho premios internacionales en su vitrina y tres nominaciones a los Gardel, los desafíos no se detienen. Ian confirmó que se prepara para un nuevo hito en su carrera: conducir junto a Marley una nueva etapa de Por el mundo. "Él es una leyenda... me cedió un espacio y me dijo 'jugá'", comenta entusiasmado sobre este proyecto en el que ambos compartirán la conducción a la par.
Entre sus asignaturas pendientes, el joven sueña con protagonizar una película romántica y, en un futuro, formar su propia familia. Para él, la clave de todo sigue siendo la misma: "La sonrisa me ha abierto muchas puertas".