POLÉMICA

La profunda confesión de Thelma Fardín tras la condena firme a Juan Darthés: “Hoy lo veo distinto”

Thelma Fardín cómo vivió los largos años desde que denunció a Juan Darthés y lanzó una reflexión esperanzadora.

Thelma Fardín.Thelma FardínCréditos: captura
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Tras la confirmación de la condena contra Juan Darthés por abuso sexual, Thelma Fardin habló en Lape Club Social Informativo y reflexionó sobre el impacto emocional, judicial y personal de un proceso que atravesó gran parte de su vida. Con una mirada más serena, pero igual de firme, la actriz aseguró que esta nueva resolución llegó en un momento distinto de su recorrido: “Esto se suelta”.

Lejos de mostrarse atravesada por la euforia del fallo, Fardin explicó que la confirmación judicial encontró una herida ya elaborada en lo emocional. “A mí me pasa que hay algo en todo este proceso que está en las noticias, en las instancias judiciales y en un proceso personal muy fuerte”, comenzó diciendo, al marcar que su historia no solo se jugó en los tribunales, sino también en un plano íntimo y profundamente transformador.

Thelma Fardín repasó cómo fueron los años de espera hasta la condena de Juan Darthés

En ese sentido, contó que durante estos años no solo tuvo que aprender a convivir con la exposición pública, sino también con el lenguaje técnico de la Justicia. “Está la comprensión de toda esta situación desde el derecho, que fue la mirada que empecé a absorber porque esto tenía que ver con tecnicismos. Más allá de la verdad, había una serie de tecnicismos que me podían llevar puesta”, sostuvo.

Más allá de la verdad, había una serie de tecnicismos que me podían llevar puesta”

Ese recorrido, incluso, la llevó a encontrar una nueva vocación. “También encontré una vocación, porque estoy estudiando Derecho y voy en camino a ser abogada”, reveló, al contar cómo el proceso judicial también resignificó su vida desde otro lugar.

Sobre la reciente decisión de la Justicia brasileña, Fardin explicó que el resultado no la sorprendió. “Ya sabíamos, de algún modo, que era muy poco probable que le dieran lugar a este tipo de recursos que pidió él. Ya la primera sentencia para mí fue muy reparadora. La segunda condena ya fue muy contundente y esta confirmación ya llega, en términos emocionales, en otro lugar. Para mí esto ya estaba cerrado, me parece fantástico tener este grado de contundencia”, expresó.

Ya la primera sentencia para mí fue muy reparadora. La segunda condena ya fue muy contundente y esta confirmación ya llega, en términos emocionales, en otro lugar. Para mí esto ya estaba cerrado, me parece fantástico tener este grado de contundencia”

Luego, la actriz puso el foco en el paso del tiempo y en cómo resignificó su propia historia. “En 2009 fue el hecho y nueve años después denuncié. Una se forma como mujer, fue un momento muy fuerte en el que hoy me veo denunciando. En ese momento, cuando denuncié, tenía 25 años y sentía que era una mujer grande. Hoy, con 33 años, veo a esa que denunció y me parece una chica muy joven para enfrentarse a lo que se enfrentó. Y sin duda, esa Thelma de 25 años veía a la de 16 como una criatura”, reflexionó.

Con esa mirada retrospectiva, Fardin también habló del costo personal que tuvo convertirse en una figura central de una causa que excedió su historia individual. “Cambió mi vida radicalmente. El hecho y lo traumático genera un daño, y también ser referente de una temática que muchos años no quisimos ver me hizo sentir que tenía que estar a la altura de ese micrófono que se me estaba poniendo adelante para amplificar un mensaje que no era solo por mi causa”, explicó.

Ser referente de una temática que muchos años no quisimos ver me hizo sentir que tenía que estar a la altura de ese micrófono que se me estaba poniendo adelante para amplificar un mensaje que no era solo por mi causa”.

En uno de los pasajes más profundos de la entrevista, la actriz se refirió al valor simbólico de ser escuchada y al peso de la prueba en este tipo de causas. “Me pasa algo muy particular en relación a esa cuestión de fe que se pone en el medio, sobre si me creen o no. Es importante que cuando una cuenta su historia se le diga que le creen porque tiene un sentido muy reparador. Pero en mi causa está lo robusto que es a nivel probatorio, porque realmente es difícil probar algo que sucedió nueve años antes”, señaló.

Y concluyó con una reflexión contundente sobre las dificultades estructurales que siguen enfrentando quienes denuncian violencia sexual: “El estándar probatorio es el problema por el que muchos casos no llegan a obtener una condena."

"Se habla de la no revictimización, que es muy dolorosa, pero nos someten a un montón de pericias que son claves porque cuando avanza el proceso necesitas tener toda esa prueba producida para poder volver y conseguir esa condena. Después, en los jueces están los mismos prejuicios que hay en la sociedad, de te creo y no te creo”, agregó. 

En los jueces están los mismos prejuicios que hay en la sociedad, de te creo y no te creo”.

Con sus palabras, Thelma Fardin no solo volvió a ponerle voz a una causa emblemática, sino que también dejó una reflexión cruda sobre el costo de denunciar, el peso de sostener una verdad en el tiempo y la complejidad de llegar a una condena en casos de abuso sexual.