El italiano Carlo Acutis está cerca de convertirse en el primer santo “milenial” de la iglesia católica, ya que el Papa Francisco realizará el 27 de abril próximo la ceremonia de su canonización, lo que según la Iglesia es posible cuando se pueden comprobar dos intervenciones milagrosas por parte del candidato. El joven, que tenía solo 15 años cuando murió en Monza (Italia) en 2006 por causa de una leucemia fulminante, ya realizó dos milagros, según reconoció el papa Francisco hace pocos días.
Carlo Acutis, que de acuerdo con los relatos de su vida siempre mostró una ferviente fe en Dios se dedicó siendo aún un niño a evangelizar por medio de internet, por lo que se lo llama el santo millenial. Para él, internet se convirtió en la herramienta con la que hacer llegar a más personas en el mundo sus creencias. Está enterrado por su expreso pedido en Asís, Italia, ciudad de origen de San Francisco-
Carlo, hijo de una pareja italiana que no era practicante, mostró desde muy pequeño una mente curiosa y bien dotada. Era un niño cuando inició devoción por la Eucaristía y por la Virgen María. Se interesó por la historia de las apariciones de Nuestra Señora de Lourdes y de Nuestra Señora de Fátima; también estudió la vida de los santos, entre ellos Luis Gonzaga y Tarsicio, pero en particular se interesó por Francisco de Asís, Antonio de Padua, Domingo Savio, María Magdalena de Pazzi y los tres pastores de la Virgen de Fátima: Francisco Marto, Jacinta Marto y Lucía dos Santos.
A los siete años se le autorizó especialmente a tomar la primera comunión y fue a misa todos los días hasta su muerte.
Ideó y organizó un material audiovisual relacionado con sus creencias religiosas acerca de las apariciones marianas y de los milagros eucarísticos. Fue precursor del uso de estos materiales para la difusión de contenidos religiosos.
Tras dos años de investigación y viajes, en los que también participaron sus padres, elaboró una de sus obras más importantes: una exposición sobre los milagros eucarísticos en el mundo, que recoge un total de 136 milagros eucarísticos reconocidos por la Iglesia católica, con fotografías y descripciones.
La exposición se inició en un sitio web pero posteriormente se materializó y se ha difundido por los cinco continentes. Se exhibió en algunos de los santuarios marianos más famosos, como Fátima, Lourdes y la Basílica de Guadalupe.
El 9 de octubre de 2006, Carlo fue internado por un súbito malestar. Tres días después, fallecía por lo que se diagnosticó como leucemia mieloide aguda. Luego de su muerte, se supo el real alcance que había tenido al vida de este adolescente tan especial: su nombre y su historia se difundieron rápidamente en todo el mundo y su causa fue llevada hasta el Vaticano.
Los milagros que se le atribuyen
Carlos Acutis, cuyo cuerpo está expuesto en una de las basílicas de la ciudad italiana de Asís, ha hecho dos milagros. El primero, que fue aprobado por el Vaticano en 2020 y el que le dio la posibilidad de ser beatificado por la iglesia católica, lo realizó con un niño brasileño el día en que se cumplían 4 años de su muerte.
"El 12 de octubre de 2010, en la capilla de Nuestra Señora Aparecida, en la parroquia de Campo Grande (Mato Grosso del Sur). Hasta allí había llegado un trozo de remera del muchacho, considerado una reliquia de primer grado, y estaba siendo presentado a los fieles. En el momento de la bendición con la reliquia, se acercó un niño acompañado por su abuelo. El niño estaba enfermo de páncreas anular, una enfermedad congénita que se estaba tratando. Esta enfermedad causaba que el niño vomitara todo el tiempo, lo que lo debilitaba y lo abatía mucho, porque todo lo que comía lo devolvía, incluido el líquido. Ya llevaba una toalla, porque su situación era grave. Cada vez más débil, encontraría una muerte segura. Durante la bendición, el niño le preguntó a su abuelo qué debía pedir y este le dijo que rezara, pidiendo "para que dejara de vomitar", y así sucedió. Cuando llegó el turno del enfermo, tocó la reliquia de Carlo y dijo con voz firme: "deja de vomitar", a partir de entonces ya no vomitó más». En febrero de 2011, la familia solicitó que se realizaran nuevas pruebas al niño y se descubrió que estaba completamente curado," según se informó.
El segundo milagro, que fue reconocido por el Papa Francisco ocurrió en julio de 2022. Se trata de la curación de Valeria Valverde, una joven costarricense de 21 años que sufrió un grave accidente de bicicleta que la dejó al borde de la muerte. Desde el 2018, Valverde estudiaba en una universidad en Florencia ( Italia) y el 2 de julio del 2022, mientras circulaba por el centro de la ciudad, sufrió una grave caída en bicicleta, por lo cual debió ser sometida a una craneotomía de urgencia con la extracción del hueso occipital derecho del cráneo para disminuir la presión intracraneal. Los médicos indicaron que tenía muy pocas probabilidades de sobrevivir.
Una mujer, que entonces trabajaba como secretaria de la madre de Valeria, comenzó a orar inmediatamente a Carlo Acutis por la recuperación de la chica. Pocos días después, el 8 de julio, Liliana -la madre de Valeria- viajó en peregrinación a Asís, a la tumba del joven beato, donde también dejó una carta escrita.
Ese día, Valeria comenzó a respirar por sí sola y al día siguiente los médicos notaron la recuperación de la movilidad de los miembros superiores y parcialmente del habla. El 13 de julio respondió a órdenes motoras y el 14 de julio le retiraron la cánula traqueal. El 18 de ese mismo mes fue trasladada de terapia intensiva a cuidados subintensivos, donde una tomografía mostró la desaparición de la hemorragia.
El 20 de noviembre de 2024, durante la audiencia general, el papa Francisco anunció que el beato Carlo Acutis será canonizado durante el Jubileo de los adolescentes que se celebrará en abril de 2025, siendo su fecha de canonización el domingo 27 de abril de 2025, cuando se celebrará la misa para los adolescentes.