Muchos recordarán a quien fuera una de las rubias más sexies de la Tv en la década del ochenta: Pamela Anderson, encarnaba a C.J. Parker en Baywatch, o " Guardianes de la Bahía", la serie que mostraba las historias de un grupo de guardavidas en las playas cerca de Los Angeles.
Pasado este éxito, Pamela siguió siendo una cara frecuente en comerciales, realitys y también, como modelo de más de una tapa de Playboy. Pero luego vino una época en la que no se supo más de ella. La rubia escultural obviamente quedó atrás, y para Pamela, que hoy tiene 57 años, fue muy difícil seguir adelante. Se aisló del mundo en una granja de Vancouver y no tenía presencia en las redes sociales. En 2023 comenzó a hacer algunas apariciones públicas y a presentar sus libros ( la cocina vegana es su pasión).
Entonces le llegó la oportunidad de volver a mostrarse como quien es hoy realmente: una película por la que acaba de ser nominada a los Golden Globe.
"Me he perdido algunas décadas. De ‘Los vigilantes de la playa’ a Broadway, no sé casi qué ha pasado en medio. Ha sido una bendición que llegara este proyecto, nunca es demasiado tarde. Yo estaba en el jardín haciendo mermeladas cuando me llamaron. Siempre he sabido que era capaz de hacer mucho más y pensé que quizás esta era la única oportunidad de hacer un papel así. Ahora, a mi edad, sé que puedo hacerlo", comentó en la rueda de prensa del Festival de San Sebastián, donde se presentó su película y se la pudo ver como es habitual : sin maquillaje.
“Cuando miro mi pasado, pienso que no tenía control”, reflexionó sobre aquella chica que fue considerada un símbolo sexual y a la que ahora se refiere como un “personaje de caricatura”. “Aunque la gente no crea en ti, tienes que empujarte hacia adelante porque es muy fácil encasillar a alguien, siempre se encuentran razones para hacerlo. Pero hay que seguir, tienes que hacerlo por ti misma… Yo he dudado de mí misma muchas veces", declaró en una entrevista reciente.
La historia de la película
Todo un renacer, con un broche de oro: el lunes 8 fue nominada por su papel en "The last Showgirl" ( la ultima corista). Fue la sorpresa en el evento donde se anunciaron las nominaciones de los Golden Globe, que se consideran la antesala de los Oscars, el lunes 8. Pamela no la va a tener fácil, porque otras candidatas son nada menos que Angelina Jolie, Nicole Kidman, Tilda Swinton y Kate Winslet. Aunque la crítica no fue del todo benevolente con ella, esta nominación es para muchos una respuesta a su trabajo para volver a construir su imagen, ahora más auténtica y con una visión más profunda de la vida.
La película que protagoniza Pamela, dirigida por Gia Coppola ( nieta de Francis Ford Coppola) , es una historia dramática que transcurre en Las Vegas, donde una experimentada bailarina enfrenta un momento crucial en su vida tras tres décadas sobre los escenarios. Ante el inminente cierre del espectáculo donde ha trabajado por años, debe confrontar decisiones importantes sobre su porvenir.
A cara lavada
La prensa especializada ya había tomado nota de que se venía algo de impacto. Meses atrás, Pamela fue noticia porque, en una decisión que es toda una declaración de principios, apareció la Semana de la Moda de París sin una gota de maquillaje. La idea surgió espontáneamente, según contó. " Me pregunté con quien voy a competir y si era necesario perder tres horas de mi vida frente a un espejo... Me voy al Louvre", respondió cuando le preguntaron por qué había ido a cara lavada. Luego, volvió a hacerlo en los pre estrenos de su película.
A los 57 años, Pamela se ve espléndida. Desde su hogar en la Isla de Vancouver, una granja familiar de más de 100 años que describe como su salvación, dedica su tiempo a caminar entre cinco y seis kilómetros diarios, leer, ver películas clásicas y cocinar.