OTRA VEZ DE LUTO

La maldición de los Kennedy golpea una vez más a la familia más famosa de la política estadounidense

A los 35 años, la muerte de Tatiana Schlossberg, nieta de John F. Kennedy, reaviva la larga historia de tragedias que persigue a la familia más emblemática de la política estadounidense.

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La dinastía Kennedy volvió a quedar atravesada por el dolor. En las últimas horas se conoció la muerte de Tatiana Celia Kennedy Schlossberg, nieta del expresidente John F. Kennedy, quien falleció a los 35 años luego de una dura batalla contra una leucemia mieloide aguda de una mutación poco frecuente. Su partida vuelve a enlutar a la familia más emblemática de la política estadounidense y reactiva, una vez más, la idea de una tragedia que parece repetirse generación tras generación.

Aunque no conoció a su abuelo, Tatina era nieta de John y Jackie Kennedy

Tatiana era hija de Caroline Kennedy y nieta del mandatario asesinado en 1963. Periodista ambiental, escritora y voz comprometida con el cambio climático, había contado meses atrás, en un texto íntimo y conmovedor, que enfrentaba un cáncer terminal mientras transitaba la maternidad: poco después de dar a luz a su segunda hija recibió el diagnóstico que cambiaría su vida. Su muerte deja a su esposo George Moran, a sus dos pequeños hijos y a una familia profundamente marcada por la exposición pública y el duelo.

Tatiana era hija de Caroline Kennedy y nieta del mandatario asesinado en 1963. Poco después de dar a luz a su segunda hija recibió el diagnóstico que cambiaría su vida.

Una familia marcada por la tragedia

La historia de los Kennedy está atravesada por pérdidas trágicas que alimentaron durante décadas la llamada “maldición”. John F. Kennedy fue asesinado en Dallas en 1963, en pleno ejercicio de la presidencia. Años después, su hermano Robert Kennedy corrió la misma suerte en 1968, cuando era candidato presidencial. Ese mismo año, la familia ya había sufrido la muerte del pequeño Patrick Kennedy, hijo del presidente, que falleció a los pocos días de nacer por complicaciones médicas.

John F. Kennedy con su esposa Jacqueline y sus hijos, John Jr. y Caroline (Wikipedia

La lista continúa con otras muertes no naturales que golpearon a distintas generaciones: Joseph P. Kennedy Jr. murió en una misión aérea durante la Segunda Guerra Mundial, Kathleen “Kick” Kennedy perdió la vida en un accidente de avión, y en 1999 el país quedó en shock por la muerte de John F. Kennedy Jr., su esposa Carolyn Bessette y su cuñada, en un accidente aéreo frente a la costa de Massachusetts.

En años más recientes, el dolor volvió a instalarse con la muerte de Saoirse Kennedy Hill, por una sobredosis accidental en 2019, y la trágica desaparición de Maeve Kennedy McKean y su hijo, que se ahogaron en 2020 durante un paseo en canoa. La muerte de Tatiana Schlossberg suma un nuevo capítulo a una saga familiar donde el poder, la exposición y la tragedia parecen ir de la mano, dejando una huella imborrable en la historia de Estados Unidos.