Meses después de la trágica muerte de Liam Payne, se conocieron los detalles del patrimonio que dejó el ex integrante de One Direction. El cantante británico falleció el 16 de octubre de 2024 tras caer desde el tercer piso del hotel Casa Sur, ubicado en el barrio porteño de Palermo, Buenos Aires. La autopsia confirmó que la caída de 12 metros le provocó múltiples traumatismos y hemorragias que resultaron fatales.
Según documentos publicados por los medios británicos The Sun y MailOnline, Payne dejó un patrimonio de 28,5 millones de libras esterlinas, el cual se redujo a 24,2 millones tras el pago de deudas y otros gastos. Sin un testamento que estableciera los destinatarios de su fortuna, será la justicia del Reino Unido la encargada de determinar su distribución, de acuerdo con las leyes de sucesión vigentes.
En este contexto legal, su hijo Bear Grey Payne fue reconocido como el principal heredero. La justicia designó a Cheryl —madre del menor y expareja del artista— junto al abogado Richard Bray como administradores del patrimonio, hasta que se defina su destino legal. Todo indica que los bienes serán resguardados en un fideicomiso hasta que Bear alcance la mayoría de edad, lo cual asegurará su protección y correcta gestión.
Por su parte, Kate Cassidy, pareja del artista hasta su fallecimiento, no figura entre los beneficiarios de la herencia. Al no estar casados legalmente ni existir un testamento que la mencione, la influencer estadounidense no tiene derechos legales sobre el patrimonio. Aunque la ley británica le permitiría solicitar una “provisión financiera razonable” debido a que Payne solventaba sus gastos, fuentes cercanas indicaron a Page Six que Cassidy no tiene intenciones de iniciar ninguna acción legal.
Así, la millonaria herencia de Liam Payne permanece en manos de la justicia mientras se resuelve su futuro conforme a las normativas británicas.