Con la nueva temporada de “La casa de los famosos México” los participantes han revelado detalles que desconocíamos hasta ahora, y uno de ellos involucra a Facundo, uno de los conductores más irreverentes de la televisión mexicana.
Durante una plática con sus compañeros de reality, el controversial presentador contó que una vez recibió dinero a cambio de un encuentro íntimo, es decir, se convirtió en un “vendedor de caricias”.
“Una vez sí me prostituí por mil dólares”, comenzó Facundo, quien detalló que el suceso tuvo lugar en un famoso antro del extinto Distrito Federal, al que llegó con un puñado de amigos, pero con poco dinero:
“Estaba muy morro, estábamos en el Buddah Bar y era la primera vez que entraba a ese antro porque yo no tenía acceso a esos lugares. Fui con cinco amigos bien pobres todos, no nos alcanzaba para pedir botella, estábamos tomando chela”.
Facundo recordó que en ese momento ya gozaba de fama, pues ya tenía alrededor de dos años como presentador en Telehit, así que no pasaba desapercibido en este tipo de lugares. Este magnetismo atrajo a una joven que le lanzó una propuesta muy atractiva al conductor.
“Llegó una chava y me dijo ‘¿cuánto me cobras por un beso?’ y no estaba mal la neta. Le cobré 500 y ya nos dimos el beso. La botella costaba 700 más propina, necesitabas mil”, rememoró.
Pero ahí no paró la anécdota, Facundo platicó que la guapa mujer regresó con otra oferta: “¿Cuánto me cobras por agarrártela?”. Nada tímido, el entonces joven presentador respondió: “Otros 500”.
Acto seguido, continuó Facundo: “Nos fuimos a un cuartito y me metió la mano en el pantalón y a mi medio pena el ‘bicho dormido’, le dije que me esperara y me dio un recorte de escopeta”.
Tras dicho acto, Facundo regresó a la mesa con sus amigos, quienes lo vitorearon y le apodaron “Prostituto”. Pero la noche no terminó ahí, había una última propuesta, quizás la más atrevida.
“Luego llegó con un amigo y me dijo que en su mesa habían juntado mil dólares y quería ver que onda”. Para tener esa suma de dinero, Facundo tenía que juntar tres meses de sueldo, así que no lo pensó dos veces.
Su respuesta fue afirmativa y el acto fue consumado en la combi de aspecto hippie del papá de Facundo, que estaba fuera de la ciudad. No obstante, la anécdota no tuvo un final feliz.
“Antes de que sucediera llegó un amigo que un wey se puso hasta la madre y se madreó y que ya nos teníamos que ir”, señaló Facundo.