Desde las paradisíacas playas de Tailandia, Julieta Poggio volvió a marcar el pulso de la moda veraniega con un detalle que promete ser el accesorio más buscado de la temporada. Fiel a su estilo relajado pero siempre cuidado, la ex “Gran Hermano” impuso una nueva forma de llevar el espíritu del mar al look diario.
Un collar con alma de verano
El protagonista de su look fue un collar con una caracola blanca XL como dije principal, sostenida por un cordón claro y sutil, de esos que evocan lo natural, lo artesanal y la frescura playera.
La combinación es simple, pero poderosa: transmite una energía boho y chic, perfecta para las que buscan destacar sin esfuerzo.
Las caracolas, que ya tuvieron su momento en los 2000, regresan con fuerza pero en una versión más sofisticada, combinando materiales nobles y un aire minimalista. Juli lo sabe, y lo lleva con esa naturalidad que transforma cualquier detalle en tendencia.
El look completo: blanco, trenzas y actitud
Para acompañar el collar, Juli eligió una bikini blanca con detalles negros, unos anteojos plateados estilo futurista y trenzas cocidas pequeñas que aportaron un toque cool y juvenil.
El resultado: una mezcla entre ángel playero y fashion girl, lista para inspirar a quienes ya están soñando con el verano 2026.
Las fotos, tomadas frente al mar con luz natural y una estética limpia, reflejan lo que Poggio viene construyendo en redes: una imagen cuidada, auténtica y con identidad propia. Ni forzada ni pretenciosa, simplemente una chica que entiende la moda desde el disfrute.
El regreso del estilo natural
Después de temporadas dominadas por los brillos y la estética maximalista, este verano parece apostar por una belleza más relajada. Los accesorios con materiales orgánicos, las texturas naturales y los tonos neutros vuelven a ocupar el centro de la escena.
Y Julieta Poggio, con su paso por Tailandia, acaba de dar el mejor ejemplo de cómo hacerlo sin perder glamour.
Un accesorio, mil formas de usarlo
El collar de caracola no solo es ideal para la playa: puede funcionar con un vestido blanco de lino, un top con hombros al descubierto o incluso con una remera básica. La clave está en dejarlo brillar como protagonista y mantener el resto del look simple, tal como lo hizo Juli. Porque si algo deja claro su paso por Asia es que la moda también puede sentirse liviana, fresca y con alma de verano.