Mirtha Legrand jamás disimuló su coquetería y elegancia. Es sabido que cuando viajaba de Buenos Aires a Mar del Plata se ponía un vestido al partir y arribaba con otro a la ciudad Feliz para que los fotógrafos no la retrataran con el mismo atuendo. Jamás usó un jean y mucho menos un pantalón de joging. Su bisinieta. Ámbar De Benedictis heredó la legendaria belleza de las Legrand-Tinayre pero antes que la elengancia de su bisabuela prefiere la libertad de su madre y así lo demostró con una divertida foto.
Alejada de esas producciones que requieren varias horas hasta lograr la imagen perfecta, Ámbar no dudó en sacarse una selfie de entrecasa y con unos gigantescos ruleros. Con un tenue maquillaje y una bata blanca, la joven posteó una foto donde se la ve con esos artículos de peluquería que en otros tiempos las mujeres preferían ocultar. Los ruleros enmarcan su rostro y así se lo hicieron saber sus seguidores con comentarios llenos de elogios. "Qué hermosa sos", "Bella como su mamá", "Bellísima" fueron los mensajes que se repitieron.
En otra de las fotos compartidas, la bisnieta mayor de Mirtha se mostró en un gimnasio, también compartió una foto de su perro. En abril la joven había asombrado al subir a sus redes una imagen de su abuelo, Piero, un conocido cantante que en los 60 y 70 impactaba con sus temas de fuerte contenido social. Ámbar tiene 22 años y es ajena a la prensa. Lo que se sabe de ella es que estudia la carrera de Comunicación Social en una prestigiosa universidad, pero no mucho más que eso. Alguna vez apareció en el programa de su bisabuela, pero más como un favor a la familia que por motivación propia.