QUÉ DICEN LOS ÚLTIMOS ESTUDIOS CIENTÍFICOS

COVID-19: ¿Las embarazadas pueden vacunarse?

La inmunización contra el coronavirus genera muchas dudas e inquietudes en toda la población, especialmente en mujeres gestantes y durante la lactancia materna.

Por
Escrito en SALUD el

Si bien aún hay pocos estudios científicos, se estima que las embarazadas no presentan mayor riesgo de infectarse de COVID-19 o de tener más complicaciones que la población general. Tampoco hay reportes de mayor mortalidad en mujeres gestantes ni evidencia firme de transmisión vertical, es decir, de infección de madre a hijo durante el parto.

Sin embargo, ¿estar embarazada es considerado un factor de riesgo que las habilite para recibir la vacuna contra el coronavirus?

En su apartado sobre COVID-19, el Ministerio de Salud de la Nación indica que aún “no hay estudios de eficacia y seguridad relacionados a la administración de la vacuna en menores de 18 años, personas embarazadas o en período de lactancia”.

Asimismo, explica que, según la información disponible hasta el momento, se recomienda que persona que recibió la vacuna debería esperar cuatro semanas para buscar un embarazo.

Qué dice la evidencia científica

Si bien no son muchos los estudios científicos que se realizaron sobre este grupo poblacional, investigadores de la Universidad Atlántica de Florida analizaron la seguridad y la eficacia de la vacunación contra el SARS-CoV-2 durante el embarazo. De hecho, este equipo de científicos estadounidenses detectó un tipo de anticuerpos contra el coronavirus en la sangre del cordón umbilical de un recién nacido tras la vacunación materna.

Puntualmente, los científicos de la Universidad Atlántica de Florida presentaron a este como el primer caso informado de un lactante con inmunoglobulinas IgG, uno de los cinco anticuerpos que el organismo fabrica para defenderse de patógenos y que están vinculados al SARS-CoV-2. Los resultados mostraron la detección de anticuerpos IgG en la sangre del cordón umbilical contra la proteína S del SARS-CoV-2 (la proteína que usa el coronavirus para entrar en las células humanas).

Por otro lado, si la madre tiene inmunidad a COVID-19 porque tuvo la enfermedad, lo más probable es que el bebé recién nacido también la tenga. Así lo demostró un pequeño estudio en Wuhan, China, que analizó a seis madres enfermas de neumonía por COVID-19. Cuando las mujeres dieron a luz, todos sus bebés tenían anticuerpos contra COVID-19 en su sangre.

Al respecto, el doctor Claudio Dufour, Director Médico de BioCells, explica que “como ocurre con otras afecciones potenciales, el feto y luego el recién nacido, se ven ayudados por ese traspaso de anticuerpos maternos, que lo protegerán durante sus primeros seis meses de vida, momento en que iniciará funciones el sistema inmune propio del niño”.

Algunos estudios más

Otro estudio realizado en Estados Unidos se centró en mujeres embarazadas que cursaban el tercer trimestre del embarazo, período en el que se produce la mayor transferencia de anticuerpos. Tras los análisis de la carga viral de las madres, los investigadores hallaron que no hubo viremia detectable en la sangre materna o del cordón y no hubo evidencia de transmisión vertical. Este estudio brinda cierta seguridad de que es poco probable que las infecciones por SARS-CoV-2 durante el tercer trimestre pasen a través de la placenta al feto.

Por otro lado, algunas pruebas demostraron que la transferencia de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 por la placenta es posible, aunque no es común.

De hecho, el riesgo de que un recién nacido se infecte con el virus es bajo: una investigación sugiere que solo entre el 2% y el 5% de los bebés nacidos de madres con COVID-19 al momento del parto, tienen resultados positivos en la prueba de detección en los días siguientes al nacimiento.

Vacunación y lactancia, ¿son compatibles?

De acuerdo con e-lactancia -un portal de consulta que analiza la compatibilidad de la lactancia materna con más de 30 mil términos relacionados con fármacos y procedimientos médicos en base a publicaciones científicas recientes-, las diferentes vacunas contra el COVID-19 son “seguras”, “compatibles”, y representan un “mínimo riesgo para la lactancia y el lactante”.

“Al igual que tras la vacunación contra otros virus, en la leche de madres lactantes vacunadas contra el COVID-19 podrían excretarse anticuerpos generados por la vacuna en forma de IgA, lo que protegería de la COVID-19 al lactante”, según el portal e-lactancia.

Sin embargo aclara que “las madres lactantes, al ser personas jóvenes y generalmente sanas, no constituyen, per se, un grupo de riesgo para la COVID-19 y, por lo tanto, no tienen indicación específica para vacunarse. Solo si pertenecen a un grupo de riesgo, como ser personal sanitario o padecer alguna de las enfermedades crónicas de riesgo para el COVID-19”.

En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) también la recomienda: "La vacuna (COVID-19) puede ofrecerse a una mujer que amamanta y que es parte de un grupo recomendado para la vacunación (por ejemplo, trabajadoras de la salud)”.

Finalmente, se advierte que la vacunación contra el COVID-19 no obliga a interrumpir la lactancia, por lo que no se recomienda suspenderla después de recibir la inmunización.