Dermatología

Mitos y verdades sobre las manchas en la piel

Tener el rostro o el cuerpo manchados no es simplemente una cuestión estética. A veces, algunas manchas pueden convertirse en problemas de índole médico que requieren tratamiento.
miércoles, 28 de abril de 2021 · 18:12

Las manchas cutáneas son resultado de cambios en el color de la piel, lo cual puede deberse a diversos factores como envejecimiento, la exposición al sol u otras fuentes de luz ultravioleta, el consumo de medicamentos, o la presencia de alguna enfermedad.

Aunque la mayoría de las manchas pigmentarias suelen ser inofensivas, algunas formas pueden requerir atención médica y tratamiento, por lo que se recomienda una evaluación dermatológica regular para indagar su origen y posible “peligrosidad”.  

“Es imposible prevenir su aparición”.

FALSO: Gran parte de las manchas guardan relación con la fotoexposición. Estas suelen aparecer, tanto en hombres como en mujeres, a partir de los 50 años, y es posible prevenir su aparición evitando el sol en las horas centrales del día y utilizando protectores solares con un factor alto (30 o superior), todos los días, tanto en invierno como en verano. También ayuda el uso de gorras, viseras, anteojos de sol y sombrillas.

“Algunos medicamentos pueden manchar la piel”.

ES VERDAD: En personas genéticamente predispuestas, algunos fármacos pueden inducir una mayor síntesis del pigmento melanina. Un ejemplo son las manchas cafés (melasmas) producidas por los estrógenos de los anticonceptivos, que aparecen en las mejillas, sobre el labio superior, mentón o frente. Por otra parte, existen medicamentos que aumentan la sensibilidad a la luz solar, como algunos antiinflamatorios, antidepresivos, diuréticos y medicamentos cardiológicos.

“Las pieles blancas son las más propensas a mancharse”.

ES UN MITO: A diferencia de lo que se cree normalmente, quienes tienen mayor predisposición a presentar manchas son las personas de piel morena u oscura y las mujeres embarazadas.

“Durante el embarazo aparecen muchas manchas”.

VERDADERO: Es normal que las embarazadas presenten manchas oscuras, conocidas comúnmente como cloasmas o máscara del embarazo. Este tipo de hiperpigmentación suele presentarse en la cara, o en un área circunscrita o localizada. Casi siempre toman un color café, pero en personas de piel más oscura pueden ser más grisáceas. Generalmente, estas desaparecen en forma total o parcial después del parto.

“Las manchas blancas pueden ser un signo de vitíligo”.

ASÍ ES: Esta es una enfermedad en donde manchas blancas aparecen en manos, rostro y otras partes del cuerpo, como extremidades, ojos, alrededor de la boca, orificios de la nariz, y zonas genitales. Se trata de una patología estética donde los melanocitos -células que producen el color o el pigmento de la piel- dejan de trabajar y dan lugar a las características manchas blancas. Aunque se desconoce su origen, estas suelen aparecer después de haber estado bajo estrés físico o emocional.

“Es normal que cambien de color y de forma”.

TOTALMENTE FALSO: Los dermatólogos recomiendan que ante manchas que presentan una forma irregular y varias tonalidades de color en su interior, o que crecen, consultar de inmediato al médico. Este tipo de manchas pueden ser una forma de melanoma, un cáncer de piel que puede curarse si se detecta y trata a tiempo.

“La depilación con cera puede manchar”.

ES VERDAD: Los errores al momento de la depilación pueden producir que la piel se enrojezca primero y luego que se manche. Por ejemplo, es común que esto ocurra en el área del labio superior. Otro clásico error es exponerse al sol luego de depilarse, lo que multiplica la posibilidad de que aparezcan manchas.

“Los tratamientos de gabinete pueden hacerse en cualquier época del año”.

NO SIEMPRE: La recomendación general es que los distintos tipos de tratamientos estéticos para combatir las manchas se realicen durante los meses de menor exposición al sol. Esto se debe a que son un tanto agresivos y pueden inflamar la piel, lo que en contacto con los rayos UV, podría mancharla aún más. Sin embargo, durante el verano se pueden realizar tratamientos de mantenimiento con sustancias más suaves.