hierbas medicinales

Propiedades del té de alcachofa para el hígado graso y la diabetes

No solo es un alimento: el alcaucil o alcachofa es una planta medicinal de gran valor en el cuidado del hígado. Y más allá, ya que la infusión de esta planta baja el colesterol, mejora el hígado graso y disminuye la glucosa en la sangre.
lunes, 5 de abril de 2021 · 08:44

La alcachofa o alcaucil es un aliado de oro para quienes tienen hígado graso o diabetes. Su poder principal reside en la capacidad para reducir el nivel de colesterol en la sangre, sumado a su acción directa sobre el hígado una acción colerética que aumenta la secreción biliar. Esta propiedad es muy conveniente en caso de congestión, digestiones pesadas o hígados perezosos, mala digestión de las grasas e ictericia. También la alcachofa actúa contra el estreñimiento y estimula la regeneración de las células del hígado cuando éstas están expuestas a diferentes toxinas.

Aparte es muy recomendable para los diabéticos ya que disminuye en nivel de azúcar en sangre, tomando un vasito de infusión al día de dicha planta. Las alcachofas están indicadas en la dieta de los diabéticos porque rebaja el nivel de azúcar de la sangre.

La inulina, para qué sirve

Después del agua, el componente mayoritario de la alcachofa son los hidratos de carbono entre los que destacan la presencia de inulina. La inulina es el carbohidrato de reserva más importante en la alcachofa. La alcachofa sintetiza moléculas de inulina con una longitud de cadena de hasta 200 unidades, siendo el más alto grado de polimerización (GP) conocido para la inulina en las plantas. 

¿Qué es la inulina? Se clasifica como un prebiótico que proporciona a nuestras bacterias intestinales el tipo de combustible adecuado. Es una forma natural de carbohidrato que se clasifica como un fructano y que encontramos principalmente en verduras y frutas. La inulina no se descompone con la digestión y aporta alimento a la microbiota. También tiene un rol muy importante en la reducción del colesterol  y glucosa en la sangre.

Más propiedades de la alcachofa

 

Diurética.  La alcachofa tiene propiedades depurativas y efecto diurético que promueven la pérdida de peso. Perfecta para evitar la retención de líquidos.

Quemagrasas. Favorece la digestión de las grasas y la eliminación de toxinas de nuestro cuerpo. Es un verdura muy adecuada en dietas de adelgazamiento, ya que ayuda a perder volumen y su contenido calórico es bastante escaso.

Colagoga y colerética. Entre las propiedades terapéuticas de la alcachofa destaca su capacidad de regular la formación y salida de bilis. Ejerce acción reguladora sobre el riñón, favorece la eliminación de agua y sustancias de deshecho. Por eso, está indicada para todas las enfermedades funcionales y orgánicas de hígado, vesícula biliar y vías biliares, así como para los trastornos de los órganos digestivos que de ellas deriven. 

Reduce el colesterol y los triglicéridos. Este efecto se debe a la presencia de cinarina en la alcachofa, una sustancia que actúa evitando la síntesis de endógena de colesterol y lípidos al mismo tiempo que aumenta la excreción biliar de colesterol y su transformación en ácidos biliares.

La infusión de alcachofa puede hacerse con un alcaucil fresco, puesto a hervir 10 minutos con reposo de 3, y se toman solo un par de tazas diarias. También se pueden conseguir las hojas en herborísterías y extractos estandarizados para tomar en gotas, a menudo con el agregado de otras hierbas depurativas y colagogas.