Hoy es el Día Mundial de la Actividad Física

Cuidados y recomendaciones para retomar el ejercicio si tuviste COVID-19

Quienes padecieron coronavirus deben reincorporarse a la práctica deportiva de forma gradual, adaptada y monitoreada. Asimismo, es fundamental realizar un chequeo médico completo para minimizar riesgos.
martes, 6 de abril de 2021 · 15:33

Mientras que para algunos el COVID-19 era una simple gripe, hoy en día se sabe que es una enfermedad que puede dejar secuelas en todo el organismo, y no solo a nivel respiratorio. Además de los pulmones, el coronavirus puede afectar el intestino, los riñones, el cerebro y el corazón. Por eso, es importante que quienes tuvieron esta enfermedad y desean retomar la actividad física lo hagan en forma gradual, adaptada a su estado general y siempre bajo supervisión de un profesional.

Cuidar el corazón

Hay evidencia científica suficiente que demuestra las consecuencias del Sars-CoV-2 en el sistema cardiovascular y que en muchos casos se asocia con un aumento de la mortalidad.

“En el músculo cardíaco, el Sars-CoV-2 tiene una acción directa e indirecta. Entre las afecciones cardiovasculares más frecuentes se encuentran la miocarditis, pericarditis, derrame pericárdico, arritmias, tromboembolismo venoso, insuficiencia cardíaca e infartos. Todas estas son patologías que incrementan la probabilidad de desencadenar muerte súbita”, explica el doctor Hernán Provera, médico cardiólogo y Jefe del área de Riesgo Cardiovascular en INEBA.

Por estos motivos, el especialista recomienda que aquellos pacientes recuperados que deseen reanudar el entrenamiento deben realizarse una evaluación cardiovascular clínica cuidadosa en combinación con pruebas de laboratorio y pruebas cardiacas (ecocardiograma, cardiorresonancia, prueba de esfuerzo, Holter, entre otras), según su evolución clínica y los resultados de los test iniciales.

“Los pacientes que hayan sido hospitalizados por el virus, sean deportistas o no; y los que fueron clasificados como gravemente enfermos, representan una población de mayor riesgo. Aun así, en los deportistas que se recuperan de una infección por coronavirus, incluso sin enfermedades preexistentes, se debe considerar el posible desarrollo de complicaciones cardiovasculares a largo plazo, precisando de un seguimiento cuidadoso”, comenta el doctor Provera.

 

Volver a las pistas (con precaución)

“Cómo tratar deportistas después de atravesar un cuadro de COVID-19 y cómo reintegrarlos de manera segura a la actividad física es complicado de responder en este momento. Lo que sí parece lógico es que, ante ausencia de lesión cardiaca, se podría permitir la reincorporación a las actividades deportivas. Estamos frente a una situación de incertidumbre y de desconocimiento ante una enfermedad nueva, con inexperiencia respecto a las complicaciones tras la infección, por lo que las decisiones están sujetas a posibles cambios”, reflexiona Provera.

Sin embargo, y por el momento, para retomar la actividad física tras la sufrir COVID-19, los especialistas recomiendan, como norma general, una reincorporación gradual y adaptada a cada caso. También es necesario dosificar el ejercicio en función del estilo de vida. Esto es válido tanto para quienes actividad física recreativa de alta intensidad (corredores de media distancia y larga distancia, triatlón, ciclismo de ruta, etc.), así como de deportistas amateurs o profesionales.

“Seguir estas recomendaciones es aportar un marco de seguridad para evitar la muerte súbita arrítmica y/o tromboembólica. La sugerencia clínica es que antes de volver a practicar cualquier deporte, todas las personas que hayan tenido coronavirus se realicen una evaluación médica, a fin de que el profesional analice la condición de acuerdo a la gravedad de la infección, confeccione una historia clínica y solicite los estudios correspondientes que considere necesario en cada caso”, agrega el cardiólogo. Y agrega: “Aquellos que han recibido luz verde para volver al gimnasio deben saber que es importante que se lo tomen con calma y, después de dos o tres meses de haber retomado el ejercicio, es recomendable reevaluar el estado físico”.

“¿Y si no tuve COVID?”

Por otro lado, las personas que no tuvieron coronavirus y desean comenzar a realizar actividad física después de un año de confinamiento, también deberían hacerse un chequeo médico completo. Al respecto, la doctora Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de OSPEDYC, explica que los objetivos básicos de estos exámenes son:

● Detectar enfermedades y/o condiciones que pongan en riesgo la salud del paciente; como por ejemplo detectar una cardiopatía congénita.

● Identificar patologías que favorezcan la aparición de injurias deportivas, tales como inestabilidad de hombro, tendinitis, lesiones tibiales por estrés en deportes como tenis, rugby o vóley, entre otros.

La especialista explica que una evaluación previa a realizar actividad deportiva incluirá diversos estudios dependiendo de la edad del deportista y los antecedentes de enfermedades propias y/o familiares.

“Realizar deportes o actividad física es vital para la salud psicofísica de las personas, genera liberación de endorfinas —hormona que produce el organismo y que genera un estímulo cerebral brindando sensación de plenitud y bienestar—. Un control médico previo y la realización de deportes bajo supervisión de profesionales, reduce la probabilidad de lesiones leves hasta tragedias médicas”, concluye la doctora El Haj.