DÍA MUNDIAL

Conceptos erróneos sobre el asma

A pesar de ser una afección frecuente, existe cierto desconocimiento sobre qué estilo de vida deben llevar los pacientes. Profesionales de la salud aseguran que si la enfermedad está bien controlada no incrementa el riesgo de infección por COVID-19.
lunes, 3 de mayo de 2021 · 07:38

Hoy se conmemora el día mundial del asma, una enfermedad que padecen más de 350 millones de personas en el mundo. En Argentina, afecta al 5% de los adultos y es una de las principales enfermedades crónicas en niños y adolescentes. A pesar de ser una afección frecuente, existe cierto desconocimiento sobre su origen, manejo y el estilo de vida que pueden llevar quienes la padecen.  

La Iniciativa Global contra el Asma (GINA, por su sigla en inglés) aclara algunas cuestiones que suelen generar confusión.

Es una enfermedad “de la infancia”: MITO

El Dr. Gabriel García (MP 110.124), médico especialista en Neumonología, Jefe del Servicio de Neumonología del Hospital Rossi de La Plata, señaló que no hay nada más alejando de la realidad: el asma puede ser una enfermedad de toda la vida y aparecer en la infancia, en la adolescencia, en la vida adulta o en la tercera edad.

Es una enfermedad infecciosa: MITO

No es de origen infeccioso, aunque las infecciones respiratorias pueden desencadenar o agravar exacerbaciones, explicó el Dr. García. “Más allá de que pueda ser algo técnico, es crítico descifrar el origen del asma en cada paciente, qué es lo que desencadenó en su caso la enfermedad, porque ello permite individualizar el abordaje y tomar mejores decisiones terapéuticas, con la perspectiva de obtener mejores resultados”, indicó el experto.

Algunos factores que pueden desencadenar o empeorar los síntomas son las infecciones virales, polvos ambientales, ácaros, polen, pelos de animales, humo de tabaco, ejercicio, estrés, medicamentos como AINES o betabloqueantes.

Los pacientes tienen contraindicada la actividad física: MITO

Con un buen control del asma, cualquier persona puede realizar actividad física, inclusive de alta competencia y a nivel profesional. “Hacer ejercicio no está contraindicado, sino que puede inclusive formar parte del tratamiento”, sostuvo el Dr. García. 

El asma sólo se puede controlar con altas dosis de corticoides: MITO

En la actualidad hay varias alternativas terapéuticas que permiten disminuir el uso de corticoides manteniendo el control del asma. Un mejor entendimiento del tipo de asma de cada persona es clave para personalizar el tratamiento.

“Lo más adecuado es conversar con el paciente en el consultorio, conocer e interpretar su historia con la enfermedad, qué medicaciones le fueron efectivas y cuáles no. También hay que determinar el impacto del asma en su día a día, sin minimizar los síntomas, que con frecuencia son más invalidantes de lo que ellos perciben, en buena medida por haberse acostumbrado a una vida limitada por su condición”, dijo el Dr. García.

Las principales metas del tratamiento del asma incluyen reducir la frecuencia y gravedad de los episodios, disminuir los síntomas y el uso de corticoesteroides orales y mejorar la función pulmonar.

Asma y COVID-19

El Dr. García aclaró que según la evidencia científica internacional con que se cuenta hasta el momento, el asma bien controlado no incrementa el riesgo de infección por COVID-19, ni tampoco de desarrollar cuadros más severos en caso de contraerlo. La evidencia muestra que no ha habido en 2020 más exacerbaciones que en años anteriores.

Aunque la OMS indicó que padecer asma, así como también otras enfermedades respiratorias crónicas, lo pone al paciente en un riesgo mayor al estar infectado, no existe evidencia al momento que demuestre que los tratamientos habitualmente empleados en el tratamiento de mantenimiento del asma empeoren el pronóstico de la enfermedad por COVID-19, por lo que suspenderlos puede aumentar el riesgo de padecer una crisis de asma.

“Desde la Asociación de Medicina Respiratoria se recomienda a los pacientes no discontinuar su medicación de mantenimiento con corticoides inhalados (monoterapia o terapia combinada con broncodilatadores de acción prolongada). Lo mismo respecto al tratamiento con terapias biológicas. Tampoco debe ser suspendido. Lo único que actualmente no se recomienda es el uso de nebulizadores por el alto riesgo de dispersión de partículas contaminantes y se sugiere reemplazarlo por inhaladores de polvo seco o MDI con aerocámara”, señala Dr. Gastón De Stefano, neumonólogo de INEBA.