Conocido como “el rey de la medicina natural”, el limón es considerado el cítrico con mayores efectos benéficos para la salud. Es fuente de vitamina C, quercitina, bioflavonoides, ácido cítrico, calcio, potasio, magnesio, pectina (fibra soluble) y cafeína. Además, posee propiedades antioxidantes, depurativas, diuréticas, adelgazantes, cardioprotectoras, antibióticas y fortalecedoras del sistema inmunológico.
Y como si todo esto fuera poco también tiene un probado efecto cosmético, ya que contribuye a mejorar el aspecto de la piel, combate las arrugas y colabora con la cicatrización de heridas y lastimaduras.
Con estas recetas caseras, podes aprovechar todo el potencial cítrico presente en su jugo, pulpa, cáscara y hasta en sus semillas.
DECOCCIÓN ANTIGRIPAL: Cortar la cáscara de medio limón en pequeños trozos y hervir durante unos minutos en agua. Filtrar y endulzar la decocción resultante con miel. Beber dos o tres veces al día.
INFUSIÓN RELAJANTE: Para calmar los nervios, combatir el insomnio y conciliar el sueño, se puede preparar una infusión de una cucharada sopera de flores de limonero en una taza de agua durante dos minutos. Beber antes de ir a dormir. Otra opción relajante es tomar antes de acostarse el jugo de un limón mezclado con un par de cucharadas de miel y agua tibia.
BEBIDA PARA INDIGESTIONES: Mezclar media taza de agua tibia con el jugo de un limón. Si te resulta muy ácido, agregar una cucharadita de azúcar. Podes tomar esta preparación luego de una comida copiosa o al sentir malestar estomacal.
TISANA DE FLORES PARA LA CEFALEA: Realizar una infusión con flores secas de la planta de limón. Dejar reposar unos minutos y colar. Tomar en el momento que aparezca el dolor de cabeza.
JUGO CARDIOSALUDABLE: En caso de problemas cardíacos, mezclar el jugo de un limón en medio vaso de agua caliente. Tomar en ayunas o media hora antes de las comidas. Esto ayuda a oxidar y eliminar las grasas que obstaculizan el trabajo del corazón.
CURA PARA PARÁSITOS INTESTINALES: Machacar una cucharada de semillas de limón, hervirlas en un vaso de leche y colar. Tomar un vaso al día en ayunas, durante 3 ó 4 días.
BEBIDA REHIDRATANTE: Mezclar el jugo de un limón en un vaso de agua y agregar una cucharadita de bicarbonato de sodio. Consumir luego de realizar una actividad física prolongada o tras una diarrea, gastritis o cualquier otra afección que pueda generar deshidratación. El limón es reconstituyente y remineralizante, es decir, ayuda a que el cuerpo recupere aquellas sales y minerales que perdió como consecuencia de alguna de estas situaciones.