¿HAY QUE TIRARLOS?

Cortes de luz: ¿Cuánto tiempo pueden durar los alimentos en la heladera?

Por la ola de calor intenso están ocurriendo apagones en muchos barrios de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. Todo lo que debes saber sobre cómo conservar la comida que está refrigerada o frezada tras un corte prolongado.

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Con las altísimas temperaturas que estamos viviendo y el intenso consumo eléctrico, los apagones se han vuelto moneda corriente. Desde la cuenta de Instagram Alimentos Seguros, se brindan una serie consejos útiles para tener a mano si nos sorprende un corte de energía largo y saber, si al volver la luz, es conveniente o no consumir los alimentos que tenemos guardados en la heladera:

DURANTE EL CORTE

  • Evitar abrir la puerta de la heladera y del freezer.
  • Si la puerta de la heladera está bien cerrada, los alimentos pueden conservarse fríos durante 4 horas.
  • Si el corte se prolonga por más de 4 horas, lo ideal es guardar aquellos alimentos que son de mayor riesgo y que necesitan más frío –como los lácteos y las carnes- en el freezer.
  • También se pueden almacenar en heladeras portátiles y recipientes herméticos con hielos o refrigerantes.
  • Es conveniente guardar todos los alimentos en recipientes de vidrio o de plástico, ya que conservan mejor el frío.
  • En el freezer, agrupar los alimentos formando pequeñas montañas. De esta manera, se mantendrán más fríos entre ellos.
  • Si el freezer está lleno mantendrá la temperatura por cerca de 48 horas. Pero, en cambio, si está a medio llenar, lo hará por 24 horas.

DESPUÉS DEL CORTE

  • En el caso de los alimentos refrigerados, si estuvieron más de 2 horas por encima de la temperatura recomendada (4°C) no se aconseja su consumo.
  • En tanto, si los alimentos congelados presentan cajas mojadas, ablandamiento, presencia de cristales de hielo, no pueden congelarse nuevamente. En este caso, conviene bajarlos a la heladera y consumirlos ese mismo día.

¿Qué tirar?

Cuando un alimento pierde la cadena de frío puede ser muy perjudicial para la salud. Esto es así porque, al subir la temperatura de la comida y luego volverse a refrigerar, en ese período intermedio se produce un desarrollo bacteriano peligroso, que no se evita con la nueva refrigeración o congelación. El consumo de alimentos en mal estado o contaminados puede ocasionar síntomas como vómitos, náuseas, diarreas, fiebre y dolor de cabeza.

Por ello, es importante tirar todos los alimentos perecederos (incluidos la carne, el pollo, el pescado, los huevos y las sobras) que hayan perdido las temperaturas de refrigeración por 2 horas o más. También es conveniente hacer lo mismo con los alimentos que, pasadas las 2 horas sin refrigeración, tengan olor, color o textura anormales.