Según los especialistas, lo ideal es tener una dieta variada basada en el consumo de antioxidantes y ácidos grasos esenciales para prevenir la inflamación.
Una nutrición inadecuada sostenida en el tiempo, puede causar entre otras cosas la inflamación del organismo, un proceso por el cual el cuerpo se defiende de diferentes daños o patógenos. Técnicamente, según explicó Andrea Greco, licenciada en Nutrición (M.N.: 8496) a La Nación, se trata de una reacción fisiológica “de nuestro propio sistema inmune como mecanismo de defensa para intentar reparar las células y tejidos que se lesionaron”.
Pero el problema arranca cuando la inflamación se vuelve crónica debido a que puede desencadenar enfermedades como “ la diabetes, la hipertensión, afecciones cardiovasculares, patologías autoinmunes y varias asociadas a nuestro esqueleto y musculatura”, agregó la especialista.
Por esto “es importante prevenirla con simples pasos como un buen plan de alimentación que “no significa comer solo alimentos saludables sino que podemos darnos algunos gustos”, aclaró luego.
Por último, detalló que una alimentación antiinflamatoria debe ser variada “donde se destaque el consumo de frutas y verduras, legumbres, frutos secos, granos enteros -no refinados-, hierbas y determinados pescados por su elevado índice de ácidos grasos omega”, precisa Yael Hasbani, Health Coach. Además, para Greco, es ideal dejar de lado la ingesta excesiva de carne roja, “alimento que se asocia a la inflamación del organismo”.