ENTREVISTA PRONTO

Las Tinelli y un tema que atraviesa a todas las familias: el amor y las heridas entre hermanos

Tras las versiones de crisis entre las hermanas Tinelli,la psicóloga Dra. Diana García Dilba analiza un lazo tan profundo como complejo: el de los hermanos

Créditos: Instagram
Escrito en SALUD el

En las últimas semanas, los rumores de una crisis entre Candelaria Tinelli y Juana Tinelli ocuparon el centro de la escena mediática. Hubo ausencias, gestos y publicaciones que alimentaron sospechas sobre un distanciamiento entre las hermanas. Más allá de lo que ocurra puertas adentro del clan, la situación reavivó un tema que atraviesa a todas las familias: los vínculos entre hermanos, esos lazos que pueden ser refugio y sostén, pero también motivo de enojos, comparaciones y heridas difíciles de sanar.
Para comprender por qué estos vínculos son tan intensos, conversamos con la Dra. Diana García Dilba (MN 67130), psicóloga especializada en vínculos y relaciones familiares, quien comparte su mirada sobre el amor, la rivalidad y la importancia de sanar las relaciones fraternas.

—¿Por qué los vínculos entre hermanos suelen ser tan intensos, con mucho amor pero también con mucha rivalidad?
—La relación entre hermanos puede ser casi igual de trascendente que el vínculo con nuestros padres para comprender quiénes somos hoy. Para llegar a tener una buena relación entre hermanos, tuvimos que aprender a gestionar ciertas emociones contradictorias; a la vez que encontramos afecto, cercanía y complicidad, tuvimos que aprender a sobrellevar los celos y las rivalidades clásicas, las bromas y los enojos. A grandes rasgos, la relación entre hermanos puede ser fuente de seguridad mutua y de afecto bidireccional. Suele ser la primera relación de igual a igual que se tiene en esta vida, a través de la cual nos entrenamos para relacionarnos con otras personas en igualdad de condiciones. Se ha demostrado que las relaciones afectuosas con los hermanos pueden amortiguar las consecuencias emocionales del acoso escolar, pues suponen una fuente de apoyo al propio entorno hostil: la escuela.

—¿Cuánto influyen los padres o el entorno familiar en la relación que los hermanos establecen entre sí desde chicos?
—Mucho. Si alguna persona cercana (padres, abuelos, tíos) tiene preferencia por un hermano, por la situación que sea (porque está enfermo, porque es el que se porta bien, etc.), los otros hermanos pueden sentirse no suficientes, no dignos de amor y sentir enojo y envidia contra el hermano que creen favorito. Cuando el entorno hostil es el propio hogar, la influencia de la relación entre hermanos puede alcanzar niveles sorprendentes. Los hermanos pueden ser una alternativa para compensar las funciones parentales fallidas y ser un auténtico foco de resiliencia a lo largo de la vida. Un hermano puede cubrir las necesidades afectivas, de cuidado y de apoyo cuando los padres fallan en ese proceso; pueden ser auténticas figuras de apego con los otros hermanos. Del mismo modo que interiorizamos características de los padres, podemos interiorizar las de nuestros hermanos. Así como nuestros padres actúan como un espejo en el cual nos miramos y aprendemos quiénes somos, los hermanos también pueden funcionar como espejo y marcar, en mayor o menor medida, el desarrollo de nuestra personalidad.

Marina e Ileana Calabró y una relación no siempre fácil

—En la adultez, ¿qué factores suelen provocar distanciamientos o conflictos entre hermanos que antes eran muy unidos?
—Por desgracia, algunas personas no consiguen gestionar adecuadamente la relación con sus hermanos (por celos, envidia, enojo, rivalidades, creencia de que los padres prefieren a otro hermano, resentimientos, etc.) y terminan generando sentimientos que pueden llegar a marcar el desarrollo de su personalidad y de su forma de relacionarse de una manera realmente negativa.

Joaquín y Lucía Galán, hermanos y dúo exitoso

—¿Qué estrategias o actitudes pueden ayudar a recomponer una relación fraterna dañada por enojos o malentendidos?
—Como padres, aunque no sea posible ni deseable evitar todas las discusiones, sí es posible enseñar y ser ejemplo de cómo actuar ante una discusión. En las familias, los progenitores o figuras de referencia y apoyo serán el ejemplo para los más pequeños. Los niños que tengan referentes que sepan gestionar de manera calmada y asertiva una discusión desarrollarán, con mayor probabilidad, este estilo de comunicación. Sin embargo, si los niños y niñas reciben el ejemplo de personas que se insultan, se faltan al respeto e incluso llegan a ejercer violencia física, aprenderán esta manera de afrontar los conflictos.

—¿Por qué a veces los conflictos entre hermanos se hacen públicos o se prolongan durante años, incluso cuando hay afecto de fondo?
—En la adultez, el ego busca público (familiares, círculo de amigos, colegas, seguidores de redes) para reforzar que tiene razón. Busca la aceptación de su decisión y la aprobación de sus actos, que validan su victimización. En definitiva, es una forma de buscar que lo quieran…

Las Trillizas de Oro y un vínculo  intenso

—¿De qué manera los vínculos entre hermanos influyen en nuestra identidad y en cómo nos relacionamos con los demás a lo largo de la vida?
—Los hermanos, generalmente, favorecen el desarrollo de habilidades sociales en el trato con los iguales, lo cual puede ser el trampolín perfecto para hacer futuras amistades o aprender a resolver conflictos entre amigos y compañeros. Y es que esas peleas que tuvimos de pequeños fueron nuestro campo de entrenamiento para solucionar los conflictos de la vida. Con ellos aprendimos a compartir, a negociar, a ceder o a defender lo que creíamos justo. Tu hermano ha visto todas tus modalidades emocionales y ha aprendido a gestionarlas junto a vos.

Juana y Nacho Viale, dos hermanos muy unidos

—Cuando hay diferencias o heridas del pasado, ¿qué se puede hacer para no perder el vínculo con un hermano y apostar a una relación más sana y madura?
—Lo más valioso que nos ofrece un hermano es el valor de la amistad incondicional: un compinche incomparable, un compañero de juegos y aventuras que hizo de nuestra infancia un lugar alegre y divertido o, al menos, más fácil de sobrellevar. La amistad entre hermanos puede aparecer en cualquier momento de la vida, siempre y cuando no haya heridas profundas y activas que impidan ese vínculo. ¿Cómo no perder ese vínculo vital que es un hermano? Manteniendo la conversación que falta (si es necesario con un psicólogo para que medie la charla), escuchando sin juzgar, siendo empático y teniendo en claro el para qué de la conversación. Tal vez creas que no la necesitás, que ya probaste y no dio resultado… pero te aseguro que si abrís tu corazón y tu alma, por fin tendrás paz mental.

Dra. Diana García Dilba Contacto: Instagram y Facebook: @dianagarciadilba