Gracias a la vacunación sostenida, Argentina había logrado eliminar la circulación endémica del virus de sarampión. Al no presentar casos autóctonos desde el año 2000 mantenía la condición de país libre de sarampión. Sin embargo, este año el sarampión reapareció con un brote que hasta el momento se desarrolla en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde se presentaron 11 casos. Tras la confirmación de la cantidad de personas afectadas, el Ministerio de Salud de la Nación anunció la implementación de una “estrategia de vacunación focalizada para controlar el brote en las zonas de alto riesgo”
A partir de la decisión del Ministerio, los bebés de 6 a 11 meses (que no habían recibido dosis) y de 13 meses a 4 años (que ya tenían una dosis de vacuna triple viral según calendario oficial) y que residen en el AMBA deberán recibir la dosis extra o adicional. Es que ante los nuevos casos hoy es imprescindible más que nunca que todos los niños y niñas reciban la vacuna triple viral que los protege contra el sarampión, pero también contra la rubéola y las paperas. Asimismo, todos los mayores de 5 años, adolescentes y adultos deben contar con dos dosis de la vacuna Doble o Triple Viral.
Un dato muy importante: la vacuna se encuentra disponible de forma gratuita en todos los vacunatorios y hospitales públicos del país. Además para recibirla no se requiere orden médica. Solo hay una excepción, por ser una vacuna con virus vivos atenuados, no pueden vacunarse embarazadas ni personas inmunocomprometidas.
Otro dato a tener en cuenta según informa el portal del Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires es que las personas nacidas antes de 1965 no necesitan vacunarse porque son considerados inmunes. Todos los adultos nacidos después de 1965 deben acreditar dos dosis de vacuna triple viral o una dosis de vacuna triple viral y una dosis de doble viral.
De qué hablamos cuando hablamos de sarampión
El sarampión es una enfermedad viral que afecta principalmente a los niños, y en algunos casos puede presentar complicaciones. El virus del sarampión es altamente contagioso y se propaga muy fácilmente a través de tos y estornudos, el contacto personal íntimo o el contacto directo con secreciones nasales o faríngeas infectadas.
Esta enfermedad puede ocasionar complicaciones como neumonía o cuadros de encefalitis, que es una inflamación del sistema nervioso central, o un cuadro que se ve años después que se llama panencefalitis esclerosante progresiva, un cuadro neurológico muy grave. La enfermedad puede ser letal en uno a dos de cada mil niños.
Aunque parezca una obviedad es bueno recordar que las vacunas son uno de los avances más importantes en materia de salud y desarrollo a nivel mundial. No vacunar a los chicos los pone en riesgo de contraer enfermedades devastadoras y totalmente prevenibles como es en este caso el sarampión. Por eso, a no demorarse y llevarlos a recibir su dosis de este “escudo protector” que no los hace súper héroes sino niños que crecen sanos y felices.