DE LA UÑA AL TALÓN

5 claves para tener pies sanos a cualquier edad

Los cuidados que muchas veces olvidamos.

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Ya sea en la playa, en la pileta o en casa, nuestros pies toman protagonismo en verano y es entonces cuando se nota el cuidado que le dimos en los meses anteriores. Nunca es tarde para empezar a cuidar los pies, aunque generalmente las personas suelen recordarlos solo cuando duelen o se producen lesiones en la piel. Estos son los consejos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard para mantenerlos jóvenes, hidratados, fuertes y flexibles por más años.

 

Estirar los pies y los tobillos con regularidad puede ayudar a reducir la incidencia de lesiones. También, antes de salir de caminata, es bueno hacer un minuto de marcha en el lugar, para que los músculos comiencen a trabajar suavemente. Si notamos que las articulaciones de los pies se vuelven dolorosas, podemos probar diversas actividades que no dañen los pies, como nadar o bicicleta.

Asegúrate de que tu calzado te brinde el soporte adecuado : zapatos cómodos que se ajusten bien, pero que no te aprieten demasiado. La altura de los tacos, el ancho que debe permitir la comodidad de los dedos, todo es importante a largo plazo.

Si planeas aumentar tu nivel de actividad, puedes añadir plantillas amortiguadoras de venta libre. Este detalle de evitar los golpes duros contra el piso cuando todo el peso del cuerpo está sobre los pies puede ayudar no solo a los pies sino también a las rodillas y las caderas.

Piel sana, con precauciones. Muchos necesitan hidratar la piel de los pies porque se reseca o es fina naturalmente, lo que la hace más propensa a lesiones. Recuerda hidratarlos regularmente para evitar grietas (fisuras). Estas pueden ser dolorosas y dejarte expuesto a infecciones. Presta especial atención a los talones, ya que pueden resecarse mucho. Sin embargo, no te apliques loción ni crema entre los dedos, ya que esta zona tiende a estar húmeda y podrías favorecer el crecimiento de hongos (pie de atleta).

Con la edad, las uñas de los pies tienden a volverse más gruesas y quebradizas. Si usas esmalte de uñas con frecuencia, podrías notar que tus uñas se ven amarillas al retirarlo, probablemente debido a los químicos y tintes que contiene. Para reducir el amarilleo, retira el esmalte una vez a la semana y deja que tus uñas respiren durante uno o dos días antes de volver a esmaltarlas.

No pierdas tiempo con soluciones temporales si los pies duelen en forma crónica. Ya sea un podólogo, o un kinesiólogo, un especialista en traumatología, los profesionales pueden darle a la marcha el alivio que necesitas.