El nuevo GH arrancó con todo. Las personalidades elegidas en este casting son, al parecer, bastante fuertes y en menos de 2 días de convivencia, empezaron a surgir los primeros roces.
La división de la casa empezó cuando Sandra, una de las más grandes de la edición, empezó a marcarle a sus compañeros que debían administrar la comida. Algunos lo tomaron como consejo pero otros se molestaron.
"Hoy a la tarde abrieron papas fritas, palitos... no soy la madre ni el padre de nadie. Lo dije una vez y listo. Si no tengo para comer pero hay mate, me la soba", disparó Sandra.
En el cuarto de los hombres, el tema fue centro de debate. Giuliano sentenció: "Hay algunos que dicen que la comida está para comer y que ya fue. Es así". Pero Brian lo frenó: "Hoy en el juego, Petrona quiso agarrar un dulce de leche pero Sandra le dijo que no, que no iba a abrir un pote para eso".
La situación que relató el vendedor ambulante había ocurrido a la tarde y es cierto que Sandra impidió que se usara la comida como parte de un juego, pero al final lo hicieron igual y ella se indignó.
Más tarde, Brian buscó cómplices para comer un poco de helado a escondidas, pero descubrió que alguien le había ganado de mano.
¿Quién penás que tiene razón?