Esta semana se llevó una nueva prueba del líder en Gran Hermano, pero no fue una más. Los participantes empezaron a entender que es una de los desafíos claves aún, por sobre el del presupuesto. Sí, porque saben que quien tenga ese rol se vuelve clave para el armado de la placa.
En esta oportunidad, los jugadores fueron desafiados en dos puntos: por un lado, el estratégico y, por otro fue fundamental el equilibrio, ya que jugaron parados en una viga de la que no se podía caer. Se fueron eliminando durante la tarde de este martes 26, hasta que finalmente se disputó la final entre Zoe y Paloma.
El objetivo de la competencia era recorrer ese tirante y poner tres objetos del otro lado sin que se caiga ninguna y sin caerse uno mismo. Una vez realizado, había que aguantar 5 segundos, y eso lo logró Paloma, ya que Zoe apenas pudo colocar dos.
Que haya vencido una de las nuevas genera expectativa, porque no tiene el vicio de los originales. Pero, a su vez, tiene mucha información del afuera. Habrá que ver cómo influye en ella y su manera de jugar una vez que la placa esté conformada y ella tenga que rediseñarla.
Vale remarcar que la vencedora tendrá la posibilidad de sacar a un jugador de placa tras la nominación. Luego, podrá rescatar a uno. En el medio, ella ganó inmunidad, por lo que respira tranquila, ya que no la podrán nominar. Más un premio sorpresa.