Emma Vich, quien obtuvo el segundo lugar en la final de Gran Hermano, se sinceró en una emotiva entrevista con Vero Lozano. En más de una oportunidad dentro de la casa, el cordobés había comentado las difíciles situaciones que tuvo que atravesar a lo largo de toda su vida.
"No veía a mi mamá desde hace unos cuatro años por problemas familiares, diferencias y la dificultad de aceptar ciertas cosas. Aprendí mucho dentro de la casa; uno no nace sabiendo ser padre, pero está en cada uno poder perdonar", relató Emma en Cortá por Lozano.
La experiencia en la casa de Gran Hermano le hizo valorar aún más los momentos familiares y por eso agregó: “La casa al estar tanto tiempo en aislamiento te hace valorar mucho los momentos familiares. Viví en la calle cuando era adolescente por no tener recursos, siempre fui muy llamativo y sufrí mucha discriminación”.
“Valoro mucho las cosas, soy un chico muy trabajador, dormí en la calle, pero tenía amigas que me iba a dormir a sus casas, ahí la conocí a Noe.”, recordó Emma.
Emma también compartió su recorrido profesional y agregó: "Cuando me mudé a Buenos Aires con Nico, a quien había conocido en Córdoba, empecé a trabajar en una peluquería como asistente hasta que finalmente atendía a los clientes. Trabajé de lunes a lunes. Todo lo que viví en mi adolescencia me hizo desear tener un lugar fijo donde poder dormir y mi propio espacio”.
Finalmente, Emma habló sobre su relación con Nico, su marido, y sus planes futuros. "Nico es lo más, es el amor de mi vida. Yo mismo también soy el amor de mi vida. Ahora voy a hacer música, ya me llamaron de varios lugares y me voy a quedar a vivir acá. Ayer vi a Nico, nos fueron liberando de a poco", concluyó con entusiasmo el semifinalista de Gran Hermano.