Emmanuel, Bautista y Nicolás esperan ansiosos la final de Gran Hermano, este domingo 7. Todos quieren ganar, y mucho más luego del cambio de reglas. Cuando ellos ingresaron los tres finalistas tenían asegurada una casa prefabricada, pero Santiago del Moro dijo otra cosa.
Después, ante el revuelo, hubo una aclaración sobre el segundo y tercer puesto. Se dijo que, si quieren, pueden cambiar el dinero por una casa, pueden elegir. Pero Emma sigue enojado, y no lo ocultó porque le pegaron justo en su sueño. “Aparte de llegar a la final, por una meta personal, el objetivo era otro”, dijo.
Luego, ante la atención de Bauti y Nico, fue al punto: “La casa era parte de mi sueño. Te juro por Dios que pensaba que llegaba la casa, amigo. Vamos a quedar re pelotudos con la gente hablando de esto. Espero que no se entiende mal, no es que estamos desagradecidos, pero…”.
Yendo a los premios, el ganador recibirá 70 millones de pesos, una casa, mientras quien quede en segundo lugar obtendrá 10 millones de pesos. En tanto, quien termine tercero se llevará 5 millones de pesos. A eso hay que sumarle una moto para cada uno y cerveza gratis durante un año.
Las encuestas recientes dan al peluquero con grandes chances de ser el vencedor. Claro, eso él no lo sabe y teme quedar en un puesto que no tenga una propiedad como premio.