La boda de Oriana Sabatini y Paulo Dybala destapó una verdadera olla a presión. Si bien se sabía que la relación de su tía, Gabriela Sabatini, no era la menor con Catherine Fulop y Ova Sabatini, el casamiento sacó varios trapitos al sol. Además, porque se cría que ella tenía buena relación con Gaby pese a la pelea con sus padres.
La extenista brilló por su ausencia. Sobre el distanciamiento hay dos historias bien disímiles. Por un lado, que Gabriela se cansó de que se aprovechen del dinero que hizo con su talento. Del otro lado, que Cathy y Ova le habrían reprochado que no se hizo cargo de su mamá, Beatriz Garáfalo, en los últimos años de su vida. Como ella vive en Suiza, fue la venezolana la que se llevó a su suegra a su casa para cuidarla.
Pero en el medio de eso, la ausencia al casamiento. Ahora, quien sacó a la luz un dato sorpresivo, fue Ángel de Brito. “Me contaron que a Gaby Sabatini nunca le llegó la invitación, nunca fue invitada formalmente”.
“El único comentario que recibió fue de Claudia Villafañe, que le dijo Gaby, es el casamiento…en tal fecha, no sé qué…Avisándole que se casaba, pero nunca le llegó la tarjetita formalmente”, continuó en su streaming en Bondi.
Para dejar bien claro el tema, sentenció: “Ni Oriana la llamó, ni Cathy la llamó -bueno, con Cathy ni se habla- ni Ova, su hermano, la llamó, ni su sobrina. Ese es el verdadero motivo de por qué Gabriela Sabatini no vino al casamiento. Una mujer de 52 años que es, si no me llama un familiar para ir a un casamiento, a un evento tan importante, cómo voy a hacer el viaje y caer en el casamiento”.