Lorena Vega, directora, actriz, escritora y guionista, atraviesa un "fenómeno raro" de popularidad -como ella mismo lo define- gracias a su participación en la serie Envidiosa. Vega, quien da vida a Fernanda, la psicoanalista de Griselda Siciliani en la exitosa serie, relató la confusión que genera su papel en el público: la gente en la calle la reconoce y le resulta difícil entender que es un "juego de actuación".
"La gente me dice, '¿de verdad no sos psicóloga?', y es que no, soy actriz y la actuación puede hacer eso' ", dice Lorena durante una entrevista con Andy Kusnetzoff y todo el equipo de Perros de la calle.
Sobre la popularidad de la serie y su personaje, Vega declaró que la repercusión "superó las expectativas". Inicialmente, la actriz no imaginó el fenómeno, ya que su expectativa era otra: "Yo pensé que hacía un papel y seguía por colectora", dice usando una metáfora para explicar que pensaba que su perfil no se elevaría tanto.
El impacto emocional del personaje es tal que la gente le pide ayuda en situaciones reales. Vega contó una anécdota conmovedora sobre una mujer que la abordó: "Entré a un bar, y había una señora grande que me dice 'Ay' pero ya medio al borde del llanto.' Y yo le iba a explicar y ella me dijo 'ya sé que no sos psicoanalista, pero yo estoy mal y sé que vos me vas a escuchar igua y me vas a ayudar".
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La construcción del personaje
La actriz detalló su técnica para encarnar a la psicoanalista, un proceso que no se basó en la imitación, sino en la escucha y el rigor formal: "No pensé en alguien en particular", explicó aunque destacó que el equipo se nutrió de vivencias compartidas: "En las reuniones previas el director, Griselda, todos traíamos anécdotas de terapias" dijo y admitió que ella ha hecho terapia a lo largo de su vida con cuatro terapeutas.
En cuanto a la actuación, Vega explicó que su método es más formal. "'Pienso cómo está el cuerpo, cómo es la mirada, cómo es el tiempo, el ritmo de del decir, hasta el pestañeo. Como que yo en ese personaje pensé mucho en que no tengo que pestañear tan seguido".
Para Lorena además había un desafío que consistía en no juzgar a su paciente pero en la actuación saber que era un personaje que la audiencia iba a juzgar con tal vez con dureza. "Yo pensaba en el aspecto positivo del personaje y considerar su camino de aprendizaje y recuperación. No estaba bueno si la miraba juzgándola o subestimándola". Incluso, destaca la actriz, su papel de psicóloga se fue luciendo más a partir de su rol de escucha y no tanto por sus devoluciones a la Vicky que encarna Giselda Siciliani. "Yo me saqué texto, obvio hablando con el director y los guionistas, en algunas escenas, porque yo pensaba que a veces era menos de mi parte, sino ya le estaba resolviendo o explicando algo".
La “misma góndola” con Griselda Siciliani
La química entre los personajes de Lorena Vega y Griselda Siciliani, pscioanalista y paciente, es evidente en la pantalla. Vega siempre admiró a su compañera: "A mí siempre me gustó como actuaba ella". El vínculo se consolidó cuando Siciliani asistió a ver sus obras de teatro: "Vino a ver esas obras y nos esperó para charlar a la salida. Ah es una genia, tenía mucha onda", resalta,
Tras ese encuentro, las actrices manifestaron su deseo de trabajar juntas. Cuando finalmente llegó la propuesta de Envidiosa, la sintonía ya estaba asegurada: "Estábamos muy entusiasmadas".
Para describir su conexión personal y profesional, Vega empleó una metáfora localista: "Somos un poco del mismo pueblo decimos, somos las dos de Flores, misma góndola".