La llegada de los ocho nuevos participantes generó un sacudón entre los "hermanitos" originales de esta temporada de Gran Hermana (Telefe), quienes se sienten incómodos e invadidos.
"No tengo ni ganas de compartir la mesa con esta gente. Abrís la heladera y hay olor porque no le ponen papel film a los bowls. Son cosas básicas de la vida. Nosotros antes estábamos bien. El baño no estaba tan sucio", se quejó Lourdes Ciccarone.
"También dejan los saquitos de té sobre la mesa", acotó Martina Pereyra. Con ánimos de que la casa vuelva a estar organizada, Lourdes reunió a todos en la cocina.
"Acá no estamos hablando de juego ni de estrategias, sino de bases de convivencia. Nosotros cada vez que íbamos al baño, el baño estaba limpio. Llegaron ustedes y se volvió a hacer una mugre", les dijo la joven.
Sin dejarse amedrantar, Selva Pérez, quien tuvo un fuerte cruce con Sandra, contestó: "Tampoco es que esto era un oasis. Cuando entramos, el baño estaba detonado".
"No, disculpame yo limpié el baño antes de que ustedes llegaran. Así que estás equivocada", replicó en seco Sandra demostrando que no se la banca.
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