Carmen Barbieri atraviesa un momento de alta tensión y no dudó en revelar cómo su enfrentamiento mediático con Morena Rial llegó a involucrar su seguridad personal. La conductora contó con crudeza que en su hogar se registraron episodios que la alertaron: “Me tocaron el timbre dos veces ya, ayer a la madrugada, decían ‘bajá, bajá’. Me quedé escuchando, porque digo, capaz que tocan todos los pisos, pero solo tocaban en mi piso. Entonces puse una camarita, porque si me pasa algo, quiero que sepan quién fue”.
Barbieri se mostró muy conmocionada todavía por la muerte de Alberto Martín pero aún así con su profesionalismo habló con el cronista de LAM. Frente a los cuestionamientos de Morena Rial sobre su físico y edad, Carmen salió con su estilo directo: “Que siga diciendo lo que quiera. Yo soy gorda. ¿Me está contando algo? ¿Vos te crees que yo no me miro en el espejo? Yo soy gorda, sí. Bueno, gordita. ¿Qué problema hay? Si soy gorda y grande. Y grande, claro que soy grande”. Además, defendió su trayectoria: “En 51 años de trabajo, nunca le robé nada a nadie, nunca me mantuvo ningún hombre, nunca estafé, nunca mentí, nunca fui infiel. 26 años al lado de Santiago”.
Sobre Morena, Carmen se mostró serena pero firme: “Nada de lo que me dice me lastima. Ella cree que lastima. No siento nada por ella, ni siquiera odio. Porque para sentir odio tendría que haberla querido y nunca la quise ni la querré”. Y agregó, entre advertencias y reflexiones: "Me apenan los padres que las criaron muy bien. Les dieron estudio, le dieron todo. Se ocupan de ellas. Los padres le dieron la posibilidad de crecer bien. Si no sabe aprovecharlo es un problema de ella."
Carmen contó una extraña situación que vivió en su casa y que llevó a aumentar las medidas de seguridad. Le tocaron el timbre varias veces a la madrugada mientras le gritaban. "Puse una cámara Te digo que puse una camarita porque si me pasa algo quiero que se sepa quién fue" y agregó "no sospecho de nadie pero si pegado a esto (la polémica con Morena) me tocan el timbre, tres de la mañana, cuatro, recién a las cinco dejaron de tocar". Ante esto puso una cámara "que permite escuchar lo que se habla y la veo desde el teléfono, me lo aconsejó un amigo que además vende esas cámaras”, detalló
La conductora dejó en claro que su decisión de reforzar la seguridad no implica miedo, sino precaución: “Puse una cámara en la puerta de mi casa porque si me pasa algo, quiero que sepan quién fue. No la conozco ni quiero conocerla y que se olvide dónde vivo también, por las dudas”. Con este mensaje, Carmen combina humor, firmeza y la sensación de estar alerta frente a un enfrentamiento que se volvió más que mediático.