Pía Shaw repasó su carrera y su relación con las figuras de la TV: "No me llevo mal con la gente". La periodista se refirió a su presente laboral junto a Yanina Latorre, elogió el rol de Ángel de Brito y Luis Ventura, y recordó los particulares consejos que le daba Mirtha Legrand en sus comienzos.
En una charla distendida, Pía Shaw analizó su trayectoria en los medios y la excelente relación que mantiene con sus colegas del mundo del espectáculo. La periodista destacó especialmente el papel de Yanina Latorre en su presente profesional, señalando que tuvo mucho que ver con su llegada a la pantalla de Telefe y América este año. "La quiero mucho y nos llevamos muy bien", afirmó sobre su compañera, celebrando también el crecimiento de Yanina en su rol de conductora.
"No me llevo mal con la gente"
Shaw no escatimó en elogios para otros referentes del género. Definió a Ángel de Brito como "uno de los mejores conductores de la televisión" y un "gran entrevistador".
Asimismo, se refirió a Luis Ventura como un amigo cercano que siempre está pendiente de su bienestar: "Es el que aparece y dice 'Hola, ¿estás bien?'".
Incluso sobre Jorge Rial, con quien nunca trabajó, aclaró que existe una relación de respeto y afecto cuando se cruzan en la calle.
Uno de los momentos más destacados de su relato fue el recuerdo de sus inicios en A24 y América, donde Mirtha Legrand fue una pieza fundamental. Pía recordó con humor cómo "La Chiqui" la llamaba por los pasillos para darle consejos estéticos: "Me miraba y decía: 'Venga para acá. A ver, ese color de ojos no va, está mal ese maquillaje, cámbiese la sombra'". Para la periodista, recibir esas sugerencias de Mirtha era algo que valoraba profundamente.
Ante su respuesta positiva de todos los mencionados, en la mesaza le preguntaron si había alguien con quien se llevaba mal y Pía no dudo, pero tampoco dio mucho lugar para la mencionada: "Diría Laura Ubfal, no hay que iluminar a gente que uno no quiera".
"Diría Laura Ubfal, no hay que iluminar a gente que uno no quiera"
Finalmente, Shaw reflexionó sobre su ética de trabajo, subrayando que la curiosidad y la preparación son la base del respeto hacia el entrevistado. También aprovechó para aclarar que su apellido es real, heredado de su padre Roberto, y que no tiene vínculo familiar con los fundadores de Pinamar, a pesar de la coincidencia del nombre.