La tensión en la casa de Gran Hermano Generación Dorada llegó a su punto máximo con un fuerte cruce entre la legendaria actriz Andrea del Boca y la influencer Sol Abraham. La discusión, centrada en las tareas domésticas, dejó en evidencia la brecha generacional y de estilos entre ambas participantes.
El reclamo de Andrea: "No cocinaste nunca"
El conflicto se originó cuando Andrea del Boca, haciendo valer su rol dentro de la casa, le reprochó a Sol su falta de colaboración en la cocina. Andrea cuestionó la actitud de la joven, señalando que "nunca cocinaste para toda la casa".
Ante el ataque, Sol Abraham —quien es vegetariana— se defendió argumentando que Andrea utiliza su dieta como una excusa para atacarla constantemente. Sol cuestionó la lógica de la actriz preguntando: "¿Qué tiene que ver con que sea vegetariana y no pueda ir a la cocina?", sugiriendo que Andrea la señala injustamente por su elección alimenticia.
La pelea derivó en una serie de descalificaciones personales. Sol acusó a Andrea de estar interpretando un papel y se burló de su procedencia, diciéndole: "Andá a actuar un personaje de 'Ay, soy de Recoleta y de Pilar'... una vergüenza".
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La respuesta de la actriz: Del Boca no se quedó atrás y le recordó su vasta experiencia en el medio: "Yo tengo más años que vos de trabajar... Vos no ves mis telenovelas porque sos chiquitita". Además, Andrea le recriminó que ser vegetariana no le daba derecho a faltar el respeto.
El juego en la mira
Hacia el final del cruce, ambas se desafiaron por sus capacidades estratégicas. Mientras Sol aseguró ser "mejor jugadora" que la actriz, Andrea sentenció que no tiene nada que aprender de ella porque, a su criterio, Sol "no sabe jugar".
Terminado el incidente, Andrea del Boca quedó muy molesta con Sol -que le había dicho que sus "telenovelas quedaron viejas"y que si hacía una nueva "capaz que la veo"- y con todos los que critican a las telenovelas. "Gente que nunca trabajó en su vida", dijo y se quedó mirando a cámara y pareció dirigirse a la audiencia, acaso buscando que castiguen con sus votos a Solange.
“Por favor, pónganlos en su lugar. Ustedes los están subestimando. No solamente a mí, que hace 57 años que trabajo y que estoy muy orgullosa de hacer telenovelas, sino también a ustedes, que son los que las ven”, lanzó, visiblemente molesta.
En esa línea, cuestionó a quienes critican el género: “Hablan de telenovelas como si fueran los mejores trabajadores del mundo. Nunca trabajaron, nunca hicieron nada en su vida. Lo único que hicieron fue ser mantenidos. Y mantenidas”.
Lejos de quedarse ahí, marcó su postura personal: “A mí nadie me mantiene. Me mantengo yo con mi trabajo. Nunca tuve un marido que me bancara. Me sostengo con las telenovelas, con las que ustedes ven”.
Luego, su descargo se trasladó al universo de Gran Hermano, donde también disparó con todo: “Qué gente ridícula. Los mejores jugadores de Gran Hermano… ¿Por qué no ganaron sus versiones anteriores si eran tan buenos?”.
Incluso, reclamó el regreso de una figura histórica del reality: “¿Por qué no entra Cristian U para enseñarnos de verdad y ponerlos en su lugar? Cómo me gustaría que entrara para cerrarles la boca de una vez”.
Por último, también cuestionó actitudes dentro del juego: “No se hacen cargo de nada. Cuando fue líder, compró solamente para su grupo y ahora pretende ir…”.
Un descargo sin medias tintas que mezcla defensa del oficio, orgullo profesional y una crítica feroz a ciertas figuras mediáticas.